Historia
San Rafael Arcángel
«Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tienen entrada a la Gloria del Señor»
Tobias 12,15
Medicina de Dios, Dios sana
San Rafael Arcángel es uno de los siete arcángeles venerados en la tradición de la Iglesia Católica. Es uno de los tres arcángeles reconocidos por nombre en las Escrituras, junto con San Miguel Arcángel y San Gabriel Arcángel. Su nombre significa «Medicina de Dios» «Dios sana», es conocido como el “ángel de la sanación” y protector de los viajeros y enfermos. Su historia se relata en el libro bíblico de Tobías, donde ayuda a Tobit y su hijo Tobías.
Manifiesta que su presencia en casa de Tobías ha sido por voluntad del Señor (Tob 12,18). Indica su oficio propio: «El Señor me envió a curarte a ti, y a liberar del demonio a Sara, esposa de tu hijo» (Tob 6,14).
Se aparece a Tobías cuando éste debe viajar hasta Ragués de Media y no tenía quien le acompañase ni conocía el camino (Tob 5,12).
Tobías baja a bañarse al río Tigris y sale un enorme pez a devorarlo (Tob 6,2), interviene Rafael y lo salva; entonces le ordena atrapar al pez, que luego comen, indicándole que le extraiga el corazón, el hígado y la hiel para utilizarlos como medicina.
Le elige a Sara, mujer bella y discreta, por esposa, siendo única heredera (Tob 6,9 ss.). Un demonio llamado Asmodeo impedía que Sara consumase su matrimonio matando a los maridos la noche de bodas.
Sobre la palabra del ángel, Tobías tomó el hígado y el corazón del pez y lo puso sobre las brasas de los perfumes la noche de bodas, venciendo así al demonio (Tob 8,2). La hiel sirvió para untar los ojos de quien tuviera cataratas, cosa que de regreso al hogar hace Tobías, curando así la ceguera de su padre (Tob 11,13; cfr. Mt 20,34).
Ir al libro de TobíasEn el arte cristiano, San Rafael se representa generalmente como un joven viajero alado, portando un pez (símbolo de la curación de Tobit) y un bastón de caminante. Su figura expresa la protección divina durante los viajes y la intervención sanadora de Dios a través de sus mensajeros celestiales.
La devoción a San Rafael se extendió desde los primeros siglos del cristianismo y es especialmente fuerte en ciudades como Córdoba (España), donde es patrón. En la oración y la liturgia, se le invoca por salud, guía espiritual y seguridad en el camino, manteniendo una presencia constante en la piedad popular cristiana.
DEVOCIÓN
Oh glorioso San Rafael, arcángel de la salud,
te invoco con fe y humildad para que extiendas
tus alas sanadoras sobre nosotros y
restaures nuestra salud y bienestar.
Te ruego que me asistas en todas mis necesidades y
sufrimientos, como una vez ayudaste al joven Tobías.
Porque eres la medicina de Dios,
sanas las dolencias de mi alma y
los males que afligen mi cuerpo.
Alcánzame de Dios la gracia de la pureza
para ser y vivir como templo del Espíritu Santo.
Amén.
